El futuro pertenece a los hacedores y soñadores. Si no todos llegan a convertirse en emprendedores, los que llegan lo hacen asumiendo riesgos y disfrutando el proceso tanto como el resultado final, sin miedo a las potenciales fallas o errores que dicho recorrido implica.

Rompe las reglas, pero primero procura entender claramente por qué. Nuestros sistemas escolares se han construido sobre la cultura de la obediencia, la complacencia y la aceptación forzada. La creatividad de los estudiantes, los profesores y las instituciones está atrofiada desde su propio núcleo. Nos resulta más fácil que alguien nos indique qué pensar que pensar por nosotros mismos. Esta enfermedad institucional solo podrá curarse cuestionando abiertamente el sistema, los que queden rezagados y no logren desarrollar sus habilidades en este sentido estarán  en una gran desventaja frente a los avanzados. Nuestros sistemas de educación deben enfocarse en el desarrollo de emprendedores: individuos que utilicen su conocimiento especializado para soñar, crear, hacer, explorar, aprender y promover proyectos culturales, sociales, de emprendimiento y tomando conciencia de lo que hemos creado y de lo que quisiéramos hacer sobre esto.

Ten una mentalidad de salto. Los innovadores disruptivos requieren una mentalidad centrada en el salto: crear o hacer algo radicalmente nuevo o diferente que produzca un gran avance. Los líderes disruptivos se aseguran de que todo lo que hacen agregue un nivel de valor completamente nuevo al mercado.

Debes de ser expansivo. En el lado personal, los líderes que aprenden y se rodean de personas diversas, expanden continuamente su mentalidad y sus habilidades creativas para resolver problemas. En el nivel estratégico, continuamente superan los límites de sus equipos, organizaciones y socios.

Utiliza la planificación adaptativa. Los líderes disruptivos manejan niveles increíbles de incertidumbre. La planificación adaptable es un enfoque en el que la acción conduce a resultados, los líderes aprenden de las acciones, los resultados, y luego se modifican los supuestos y los enfoques en consecuencia.

Olvida la normalidad. La palabra “normal” no existe en el vocabulario de un líder perturbador, una vez que algo se ha vuelto normal, es probable que esté obsoleto. El mercado cambia constantemente y el objetivo siempre es estar a la vanguardia. A veces eso significa romper las reglas; de hecho, los líderes disruptivos fomentan un escepticismo saludable de las mejores prácticas.

Ten una mente abierta. Los líderes deben estar abiertos para explorar nuevas oportunidades, tecnologías, herramientas, mercados, etc. para evaluar dónde tienen más oportunidades de tener éxito.

Se decisivo e influyente. Incluso si algunas decisiones implican “sensaciones viscerales”, los líderes disruptivos deben decirles a sus equipos exactamente lo que quieren, cuándo y por qué, y luego ayudar a que suceda.